Hundida

"Estoy hundida, caída, medio muerta..."
Leí esa frase como descripción de una imagen y me sentí así, me siento así, me sentiré así.
Ayer fue un infierno, llevo días llorando y ayer fue el rematar del llanto, me desmoroné y dejé vencer a las heridas, me rendí.
Después de trabajar fue con Amparo a comprar, no parecía estar allí, es como si la vida fluyese y yo no estuviese en ella...muerta.
Hubo un par de momentos graciosos, de esos de 15 años, en los que se atisbó en mi rostro una sonrisa...aún buscando en todos los coches su rostro, y ella advirtiendome "Tia hay muchisimos coches de esa autoescuela por Valencia, no tiene porque ser él" y en efecto, no era él ninguno de ellos, no pude verle, y en cada uno una lágrima sin derramar.
En mi casa fue cuando tal vez perdí el juicio, después de vestida hice un intento de arreglarme, pero me sentia sucia y fea, no me miré ni al espejo, no puedo verme...
Las palabras de Amparo resonaron en mí como un reproche, como un castigo...y después de casi 4 años me desmoroné ante ella, no podía más, mi autocastigo es demasiado intenso, real.Ella creo que llegó a sentirse culpable pero no fue su culpa...pero yo tuve que levantarme, fui al baño y me miré, mi cara parecía desdibujada, no podía dejar de llorar, me desmaquillé y dejé ver a mis ojos las cuencas moradas y rojas del llanto, los dejé respirar para morir, no me podía reconocer...
Entonces llegó Sandra, yo seguía llorando como quien respira sin darse cuenta, y ella me abrazó y oí sus palabras "¿Por qué lloran mis ojitos?" evidentemente ella ya lo sabía, pero su calor me arropó durante un instante donde pude aumentar aún más mi llanto.
Y ya bajamos, y entonces fue cuando supe que mi pozo era demasiado hondo para escalar, cuando me vio lo primero que me dijo fue "Pero donde vas con esa cara tia!!!" y en el coche me confesó, "no recuerdo la última vez que te vi tan mal" de hecho casi ni yo la recuerdo, antes sacaba las fuerzas y él se las ha llevado.
El silencio hizo eco en la noche, meu rompió el hielo y dijo "Vamos a ver es que si ella no hace bromas aquí nadie habla o que" y yo me sentí aún más hundida, ellas estaban ahí por mí y yo había creado un funeral, mi propio funeral, era incapaz de reír, inútil...
Y allí disputando la cena, oí esa sugerencia "podemos ir a un italiano" y yo sin importarme la gente rompí a llorar y supliqué que a un italiano no, todo estaba manchado de él, todo está manchado en mi vida.
Apenas voces, recuerdos que yo no era capaz de recordar, su recuerdo en mi cabeza, su nombre y su nombre y de nuevo su nombre.Rota.
Y por fin una frase de esas mias, Sandra me dijo que no dejaría que me hundiese y yo le dije "déjame hundirme en la mierda y cuando vea que huela ya me ducharé" y entonces rieron, y reí, y ya.
Poco más en la noche, no pude ahogar penas, aún lloro, en todas partes, a todas horas, como si el llanto se hubiera quedado pegado a mí, me odio.
Una canción..."no me odies si lo intenté y fallé, te quiero y no te olvido"
He puesto la última cruz en esta tumba, yo siento esa esperanza muerta...siento haber sido yo, ser yo, perdida en mi misma, ya no sé lo que quiero, tal vez morir...soy incapaz de causar más sufrimiento...lo siento, siento haberte hecho daño cuando mi intención desde el principio fue hacerte feliz...torpe, inútil que todo lo estropea, esta es mi recompensa, la sentencia que siempre dicté a los que me abandonaron ahora me la impongo a mí.Sola, mientras tú seas feliz y me olvides la enfermedad podrá conmigo, yo misma soy mi propia muerte, te libro de mi negro destino.
Algún día seré capaz de olvidarme y no intentar renacer nunca...
Eras sol en los días, el azúcar, todo fue por ti.
Silencio...silencio...no podrás perdonarme nunca y yo me veré morir.











lascosasdepepe dijo
pero seguro que dejaras de sentirte así
un abrazo,
9 Febrero 2008 | 01:14 PM